Reorientación profesional antes de la retirada

Estamos en días de Juegos Olímpicos y algunos deportistas ven este momento como una retirada en la cumbre, una forma de cerrar una vida dedicada al deporte coincidiendo con el fin del ciclo olímpico, como el ciclista español Joaquim Rodríguez. Uno de los beneficios de gestionar la marca personal para un deportista, es el diseño de una estrategia de reorientación profesional para cuando deje la práctica profesional deportiva.

El deportista está acostumbrado a no pensar mucho en el futuro, durante la competición se mueve por el ‘partido a partido’ y en decisiones personales, salvo situaciones difíciles de mantener, suele esperar al final de cada temporada para abordar su futuro, para decidir si la próxima campaña renovará o se marchará a otro club, si cambiará de entrenador, agente… El motivo de pensar así es mantener la concentración, que no afecte la cabeza al desarrollo deportivo.

Pero la vida deportiva tiene un límite, aunque la gimnasta Chusovitina -con 41 años y disputando sus séptimos JJOO- nos demuestre que hay excepciones. El ¿y ahora qué? tras la retirada es tarde. La retirada no tiene fecha impuesta, hay quien la retrasa más, a quien le llega antes, y a quien le llega de repente en forma de lesión. Por eso, es bueno tener preparado el plan B, y además aprovechar el tirón de ser reconocido por nuestra actividad deportiva, e ir creando una buena transición a través de sinergias entre nuestro presente y futuro.

Un buen ejemplo marca personal y de estrategia de reorientación profesional, que aún no ha puesto fecha a su retirada deportiva, es el de la nadadora de sincronizada Ona Carbonell. Su interés por la moda le hizo comenzar sus estudios en la Escuela Superior de Moda de Barcelona (ESDI) en horario nocturno. Sí, le ha supuesto un esfuerzo, pero sigue compitiendo al máximo nivel y además ha sabido ir preparándose para su futuro profesional. Ona es la diseñadora de los bañadores que lucen Mengual y ella desde el 2013, incluyendo los que llevarán en los JJOO de Río2016. Nadie conoce como ella las necesidades de los nadadores con respecto al bañador deportivo, y además tiene la oportunidad de exhibirlo al mundo en cada competición en la que participa, por no decir que tiene su agenda repleta de contactos de posibles futuros clientes. Eso es una buena estrategia de reorientación profesional.

Y es que este proceso llena mucho más si se hace desde la motivación interna. Seguramente le podrán llegar muchas ofertas relacionadas con la natación sincronizada, pero ella decidió arriesgar a cambiar de profesión adquiriendo nuevos conocimientos y aprovechando su experiencia y estoy convencida de que le saldrá bien.

No todo el mundo ha hecho ese trabajo de autoconocimiento, no todos conocen bien sus competencias fuera de la pista en la que muestran sus habilidades deportivas. Y llegar a la retirada sin ese plan B, sin ese conocimiento, provoca a veces un sentimiento de desilusión, de vacío, que se llena con ofertas profesionales de lo más variopintas en las que se busca más la fama del personaje que el desarrollo de su talento, convirtiéndose así en una solución a corto plazo, pero no en el camino ideal según sus objetivos, motivaciones, capacidades e intereses.

Continuar la vida profesional en el mundo del deporte tiene muchas salidas: ser entrenador, coach, mentor, comentarista técnico, representante, juez/arbitro, director técnico, gestor deportivo… De ahí que cobran aún más importancia todas las relaciones personales y profesionales, la red de contactos, que se cree durante la vida deportiva. También hay una alta tendencia a incorporar a los deportistas como conferenciantes, transmitiendo valores asociados al deporte y como expertos en motivación, hasta el punto de que se extrapola la metodología de trabajo deportivo al mundo empresarial.

Por último, otro de los aspectos a tener en cuenta en la reorientación es el económico. El cambio de profesión requiere una inversión en uno mismo, a nivel formativo y de gestión de la marca personal, y además de asumir un nuevo paradigma económico y mantener una estabilidad financiera mientras ponemos en marcha el nuevo objetivo. En este aspecto también influirá el nivel de vida al que el deportista está acostumbrado, pues suele ser más complicado gestionar su economía para aquellos deportistas de alto nivel que compite en las principales ligas y cuyos ingresos van más a allá de normal, por lo que es aconsejable diseñar un plan financiero.

En resumen, las claves para una buena reorientación profesional tras la retirada deportiva son:

  • Preparar la estrategia con suficiente tiempo de antelación a la retirada.
  • Conocer sus talentos, competencias e intereses, lo ideal es hacerlo dentro del proceso de personal branding.
  • Buscar lo que nos llena y no quedarnos con las opciones fáciles.
  • Diseñar y cumplir un plan formativo.
  • Crear una buena y amplia red de contactos.
  • Crear sinergias entre el presente deportivo y el futuro profesional.
  • Aprovechar el empuje de ser conocido.
  • Diseñar un plan financiero que dé estabilidad económica en el cambio de actividad.
  • Pedir ayuda, no hay que pasar este proceso en solitario.
1 comentario

Trackbacks y pingbacks

  1. […] en el caso de los deportistas hay que prestar especial atención a dos aspectos importantes: la reorientación profesional, pues la vida deportiva se ve limitada en muchos casos por la edad, y la búsqueda de […]

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *